Ensayos de cochura y homogeneidad en taller
La estabilidad estructural de una pieza de terracota natural cocida depende de una curva de temperatura estrictamente controlada. En nuestro taller, las piezas se someten a un ciclo térmico que alcanza los novecientos sesenta grados Celsius durante catorce horas consecutivas. Este proceso deshidrata la arcilla por completo, vitrifica los silicatos y elimina cualquier riesgo de desconchado por humedad residual en interiores.
Comportamiento del alabastro y la arcilla pura
El moldeo con piedra de alabastro molida exige una dosificación estricta del ligante hidráulico para evitar porosidades internas que debiliten las zonas de menor sección, como dedos, pliegues de vestiduras o cornisas.
- Inspección acústica: Cada lote cocido se percute para comprobar la ausencia de microfisuras internas antes del empaque definitivo.
- Trazabilidad mineral: Las arcillas proceden de estratos sedimentarios limpios de sales solubles, lo que previene la aparición de eflorescencias blanquecinas en la superficie.
Ventajas en la exposición prolongada
Una cocción a temperatura óptima transforma la terracota en un cuerpo cerámico químicamente neutro. La pieza no se deforma bajo la luz solar continua ni sufre variaciones dimensionales con oscilaciones térmicas de hasta cuarenta grados, garantizando una geometría inalterable con el paso de los años.
Ars Antiqua